Asturias – Madrid – Marruecos


La bici ya está montada y lista para empezar a pedalear. Ya tengo ganas de ponerme encima a dar pedales ya que las expectativas y el ambiente es bueno. El principal objetivo es finalizar el reto pero la verdad que lo redondearía si además quedase en una buena posición. Por ahora estoy tranquila, el viaje ha tenido de todo y ha sido una experiencia es sí mismo. Facturar las bicicletas no ha sido fácil y el temor a que extraviaran el equipaje me ha hecho repartir los geles, la ropa y el equipo en dos maletas, por si las moscas. Mujer precavida vale por dos, a lo dice el dicho.

La verdad que Marruecos es otro mundo y siempre te depara sorpresas e imágenes chocantes que me temo llene este viaje de un anecdotario propio: el mercado y las calles de Casablanca, el transporte de las bicis… y el toparme con que desde Midelt posiblemente parta la Titan Desert, otro de los retos que tengo en mente si mis piernas y la glucosa me dan permiso.